Posts Tagged: personal


3
abr 10

¿Hay alguna diferencia entre Misión y Visión?

Esta es una pregunta que siempre me asalta cuando, en mi Revisión Semanal, alcanzo los niveles de 12 y 15 mil metros (para una explicación de lo que hablo pueden referirse a este post de DuTudú).

Misión

Image of Burn out Impurities

La mayoría de las que conozco son malas: declaraciones que están cuidadosamente colocadas en bellos marcos adosados a muros de oficina; pero, las peores son aquellas que están impresas en un hermoso papel, relatos largos y detallados que son difíciles de memorizar y de bajar a la realidad cotidiana de la persona, para liberar su energía y potenciar a la sociedad, demasiado largas para preocuparse por ellas. Nadie habla de ese modo.
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1
abr 10

La buena suerte

To be lucky

n.zeissig

Para Seth Simonds, uno de los editores de Stepcase Lifehack, la buena suerte puede ser atribuida a la fuerza combinada de tres simples elementos:

  1. Proximidad. Estar cerca, en el espacio y en el tiempo, no es suficiente. Es necesario que uno mismo se coloque en el lugar y el tiempo adecuados, identificando las áreas en las que contamos con las habilidades y el conocimiento necesario para capitalizar esas oportunidades que se presentan en forma súbita.
  2. Práctica. Los momentos “afortunados”, de cualquiera que haya tenido éxito, provienen de hora y horas de práctica. En cada caso, la práctica que precede ese momento “afortunado”es tan importante como el mismo momento de la suerte.
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4
dic 07

¿En dónde estábamos?

Bien, pues vaya que he estado bastante alejado de mi blog, y creo que por buenas razones.

Durante los últimos meses, se ha venido desarrollando el proyecto de innovación curricular; un proyecto, que ha ocupado gran parte del tiempo y la energía de muchos dentro de la Universidad Intercontinental. Este proyecto es una reforma académica que pretende abarcar todas las dimensiones del sistema:

  • Las formas enseñanza y aprendizaje
  • Los contenidos de la educación
  • La gestión de los servicios de educación
  • La gestión de los servicios de apoyo académico
  • La infraestructura (física y tecnológica)
  • Capacitación de docentes
  • Campus (Presencial, Semi-presencial, Virtual)

Esto es mucho trabajo, y habrá más por delante todavía, ya que en esta innovación están trabajando representantes de todas las disciplinas y todas las dependencias en la Universidad.

Los proyectos que venía trabajando se redujeron de 59 a 53, con 9 proyectos terminados y la incorporación de 3 nuevos; además de los nueve que todavía están en la categoría de “Algún día / Tal vez”. El total de mis “acciones siguientes” es de 65 y estoy a la espera de 176 resultados de distintos ámbitos y personas.

Por otro lado, en casa, tengo mis dos proyectos a largo plazo :D que terminan de drenar la energía restante; particularmente el mayor que ha asistido a algunos conciertos y, como quiera que sea, lo mantiene a uno despierto, preocupado  por la hora en la que llegará :shock: .

Espero que en estos próximos días pueda retomar el ritmo de varios proyectos personales que tengo en el tintero, todavía.

He estado jugando con MindManager, una aplicación para generar mapas mentales que me parece excelente, tiene una gran variedad de plantillas y los fanáticos de GTD han desarrollado algunas otras.

Vaya… pues, esto es todo por el día de hoy.


28
jun 07

La acción siguiente

En el libro “Organízate con eficacia”, David Allen nos propone que para cualquier proyecto, entendiendo por proyecto cualquier resultado deseado que requiere una acción más de un paso, la “acción siguiente” es la siguiente actividad física necesaria para hacer avanzar este proyecto hacia su realización.

Ahora bien, mi problema respecto a la acción siguiente era: ¿qué tan pequeña debe ser la acción siguiente? ¿Cuánto debo atomizar la acción siguiente?

En el artículo de Leo Babauta, The Getting Things Done (GTD) FAQ, encuentro alguna orientación al respecto:

When a next action is intimidating [...] you can break it down to a smaller level (“granularize it”).

La decisión es personal. Depende de si uno trabaja mejor durante períodos de 30, 60, o 10 minutos, y sugiere algunas pautas a intentar:

  1. Hacer la “acción siguiente”: escribir un reporte hasta terminarlo, o hasta necesitar un descanso.
  2. Destinar períodos específicos de tiempo para una acción (Leo les llama “time chunk” y en algunos otros sitios se les llama “time boxes”); esto depende de la persona, algunos trabajamos muy bien durante períodos continuos de 2 horas, sin necesidad de tomar un descanso, algunos otros necesitamos un descanso después de 10 minutos.
  3. Completar varias unidades pequeñas: 5 páginas de un capítulo, 2 tareas de una lista contextual.
  4. Intentar completar unidades más grandes: un capítulo de un libro.

Esto, naturalmente, no invalida la “regla de los dos minutos”: si se tiene que hacer algo y no nos lleva más de dos minutos, hay que hacerlo en el momento.


15
jun 07

The Art of Firing

Foto_061307_001Excelente entrada de Guy Kawasaki

A firing [...] it’s highly personal. I’ve fired people a few times in my career, and I hated everything about the process. I’m not sure I did it well when I did it, but I’ve thought a lot about how it should be done. Here is my best shot at “The Art of Firing People.”

 [...]

3. Search your soul. You should be able to articulate exactly what you think is going wrong. Could it be your fault? Have you established clear goals? If sales were going well, would we be having this discussion? The most telling question you can answer is:

Are you (and the rest of the folks who are calling for the employee’s termination) judging his results against your intentions?

For example, are you judging his sales results against your intentions to ship the product on time? In a perfect world, you would do the opposite: Judge the employee’s intentions against your results. In a realistic world, you would judge his results against your results. Unfortunately, the only people who usually receive the benefit of the doubt are the people calling for his termination.

[...]

10. Don’t disparage the victim. There are three good reasons for this. First, it’s the classy thing to do, and you want to show the remaining employees that you have class. Second, you could be tipping the karmic scales to be on the receiving end of the sword the next time. Third, the person you’re firing could end up in charge of purchasing at your biggest customer—as my mother used to say, “Don’t shiitake where you eat.”

11. Look in the mirror. Ideally, the situation should have never come to this. You should have hired the right person. You should have set and communicated the right goals. You should have provided course corrections. Some of the “fault” probably belongs to you. It’s too late for the case at hand, but it’s not too late to prevent this from happening again, so take a good, long look in the mirror.