Teniendo a mi cargo a varias personas, a lo largo de dos turnos de trabajo, siempre he dado a mis colaboradores un único consejo para satisfacer mis expectativas:
La única regla es trabajar, si ustedes trabajan conseguirán algo. Es la gente que realiza el trabajo la que, eventualmente, atrae los resultados que todo el mundo espera
El acento no descansa en que el trabajo sea lo único que hay que hacer, sino en que lo único necesario es trabajar. La única forma de lograr las cosas, de hacer que sucedan, es dedicar el tiempo necesario al trabajo, sea este trabajo etiquetar, clasificar, ubicar topográficamente en el catálogo, elaborar órdenes de compra, colocar tejuelos; sea inventariar equipos, registrar usuarios, elaborar memos, atender tutorías, elaborar notas para un artículo, atender a un usuario.
Las actividades profundamente gratificantes requieren de una inversión de tiempo y esfuerzo significativa, antes de presentar algún resultado. Requiere de algo más profundo que el “Just do it” de Nike. (Implica que no basta comprar mis tenis, ponérmelos y ganar un maratón). Significa que el trabajo implica un aprendizaje que no está presente desde el principio. (Para ganar un maratón hay que entrenar muchas horas, correr muchos kilómetros, y vomitar algunas veces).
Nada puede ser más simple y más profundo.
